Queridos Asociados y Colaboradores

Nuestra Asociación es un servicio de tránsito cuya modalidad es particular y tiene límites precisos, que encuadran la vacación de las familias que procuran curar y contener al bebe y al niño en su primera infancia.

Estos Iímites han sido consensuados con los Tribunales y son los que garantizan el acceso de los niños a una real posibilidad de lograr un destino mejor, ya que, al incluirlo en su vida familiar, acampañando a la Justicia mientras se resuelve la causa del niño, evitan su sufrimiento y lo protegen de los daños y secuelas en el futuro.

Sin embargo, Asociación Familias de Esperanza, quiere ampliar su respuesta a otras situaciones particulares de las niños en riesgo tutelados por la justicia.

El año pasado, nuestra participación en un programa oportunamente instrumentado por el Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, Necesitamos Abrazos, cuyo abjetivo era dar familias a las niños que estaban en Institutos, abrió a las asociaciones que participamos, la aportunidad de trabajar con otros estamentos. El Consejo nos convoca junto a otras cuatro asociaciones, Adaptare, Fundación Cor, Fundación Emmanuel y Fundación Prohijar, para entrevistar y capacitar a familias que ofrecían sus hogares por tiempo indeterminado y que aceptaban que el niño sostuviera sus vínculos con la familia de origen. El programa fue liderado desde Familias de Esperanza, por Victoria Acosta, coordinadora de los Juzgados de Capital, en ese entonces Vicepresidenta, actualmente Secretaria de F.E.

En consecuencia, este año, decidimos continuar con esta propuesta y junta con Fundación Emmanuel, Grupo Propuestas y otras, estamos participando en un programa que se propone la difusión de propuestas alternativas para la inserción de estos niños en familias solidarias que puedan, sin límite de tiempo; también involucrarse, cuanda la situación lo requiere, en el sostenimiento de las vínculos familiares biológicos del niño.

Es el programa de Acogimiento familiar que, con distintas modalidades ofrece concretamente incluir y facilitar el trabajo con las familias biológicas para hacer posible la futura reinserción del niño en su propia familia o por menos, el mantenimiento del víncula familiar.

Para Ilevar adelante esta propuesta nos preguntamos cuál era nuestra rol en el proceso que se inicia desde que una familia se ofrece hasta la resolución definitiva de la situación del niño que puede durar muchas años. La respuesta es que necesitamos involucrarnos en todo el proceso. De esta forma ayudamos a la contencion de la familia y somos facilitadores tanto del acogimiento en sí, como de la vinculación del niño con su familia de origen. Nuestra presencia procura garantizar a las familias que serán respetadas por todos los actores que intervienen y al niño que será respetado en sus vínculo biológicas y en su intimidad.

F.E. proporcionará el encuadre técnica institucional para articular los diversos mundos que tendrán a ese niño en particular como centro. En primer término, está el propio del niño: su identidad, su derecho a una niñez feliz y a que se lo respete integralmente en el marco constitucional de la Convención de las Derechos del Niño. En segundo término también están a nuestro cuidado las familias asociadas para que no se invada su mundo privado y el mundo de la familia biológica a ser tenido en cuenta. Finalmente, la posibilidad de trabajar con los equipos técnicos del sistema judicial y del Consejo Nacional, tanto como la búsqueda de recursos y acuerdos con otras organizaciones que puedan servir a esta tarea.

En nombre de toda la Camisión Directiva agradecemos a todos los que apoyan el esfuerzo constante realizado en estos 6 meses de gestión, sabemos que tenemos una gran tarea por delante: Hoy más que nunca, hay muchos niños que necesitan de una familia que les brinde apoyo y contención.

Margarita González del Solar
Octubre 2002